Break chains… Make change…

Posted 08/24/09 3:07 PM by automedusa
Categories: Automedusa Muses

bft

Lavaba el baño, me arme con mis guantes de latex, ajax, windex y toallas de papel. Me puse los audifonos Hi-Fi de mi marido, me ajusté el iPod en el bolsillo y le subí el volúmen.

Es un poco inusual que escuche música en esas condiciones, pero es lunes y era el medio día, no trabajo y por lo que había escuchado el día anterior en el MySpace, estaba lista para dedicarle atención absoluta. Soy incapaz de escuchar música sentada.  Escucho en movimiento, jamás paralizada.

Soy bastante fan del HipHop, he escuchado a los exponentes más Pimpinescos hasta los más osados, esos a quienes el color de piel les obstaculiza el respeto como Mike Skinner o incluso los  Beastie Boys.

Bike for three se coló en mis audifonos en uno de los episodios menos glamorosos de mi día, arrodillada sobre la tina, fue cuando inicio la canción “All there is to say about love”. La fuerza de la emoción me hizo determe, y como en efecto especial podía ver la blancura del baño embargarlo todo.  Bien dicen que cosas buenas le llegan a quien espera. He esperado años para volver a sentir esas ganas de correr calle abajo y decirle a cuanto extraño encuentre que tiene que escuchar esto, que sale del ombligo, que sale de una profundidad que cada vez es más evasiva en el mundo musical.

¿Y por qué?

Everybody tries too hard, el mundo de la música está dividido entre los que dejan que las máquinas produzcan la música y ellos solo portan audifonos de DJ y los que quieren retroceder a las épocas del Banjo. Corren demasiado aprisa con sus productos finales, los suben a internet propulsados por la necesidad de aprobación y comentario. La sensibilidad y la emoción están abandonadas en un viejo rincón del tiempo y de la historia. ¿Quién se toma un rato para hacer su arte por el gusto?

Poca gente, casi nadie, ni yo.

¿Quién se abandona a la escritura y a la producción de algo con la paciencia suficiente, quién se sienta en flor de loto durante horas sin la intención de la iluminación?

There’s a baby girl on the way. Blow your horn.
Know your warning. And last night becomes tomorrow morning.
She’ll know everything there is to know at first.
And that’s why she’ll cry sometimes and show it hurts.
The pain is far away and finally it’ll worsen.
Then big, round tummy becomes tiny, little person.
Straight lines and sharp edges. Adequate. Suitable.
What’ll go through her mind when she sees something beautiful?
What will her favourite music be? Displays of words,
Marvelling in front of mirrors and ways of birds.

-de la canción Can Feel Love (anymore)

Quien es capaz de enunciar sus preocupaciones sin miedo y sin pena, quien observa así y luego lo interpreta crea

A R T E.

Estoy pasmada, como hace años, años, casí décadas no había estado. La historia de este proyecto es igualmente alucinante, demuestra el deseo y la necesidad de hacer esto.  En breve, él es Richard Terfry (Buck 65) artista de hiphop canadiense y ella es Joëlle Phuong Minh Lê, artista electrónica Belga. Colaboran a larga distancia y nunca se han visto. Han escrito una canción que se llama “Let’s never meet”. Me hace pensar un poco en mi amiga P.

Todo esto me ha sacado de mi cotidiano, de esta actividad mundana de lavar el baño, me levanté y me miré en el espejo y sonreí, con ganas, sonreí.

La música en el fondo, producida por Joëlle es aprisionante, como una película de ciencia ficción cuya trama está hecha de una rara dulzura. En estas canciones hay demasiada emoción, demasiada pasión, de intensos arrebatos. Hasta la más simple de las observaciones adquiere una gravedad última.

Then again, maybe we should never meet – it’s for the best.
Let’s never meet and regret a past endeavour.
What we have is rare indeed and guaranteed to last forever.
We’ll always wonder but the truth is irrefutable.
The way it is now is so painful and beautiful…

-de la canción “Let’s never meet”

Estoy en un estado delicioso, el estado que siempre temía y despreciaba: la soledad del descubrimiento. Soy incapaz de explicarlo verbalmente, sólo puedo salir, ir a caminar al parque y abandonarme a estas palabras, a esta música que está claro, no llegará muy lejos. No creo que hagan giras mundiales, ni creo que produzcan tres discos en tres años. Me quedo en el hoy.

Terminé de lavar el baño mientras todo lo que quería escribir pasaba frente a mis ojos a velocidades inatrapables.

Que bueno que aún tengo el blog.

Bike for three MySpace

I’m still slinging mud at the towers all the time.

Posted 08/17/09 5:24 PM by automedusa
Categories: Automedusa Muses

Si hiciera una suma de las horas que paso tratando de entrar a los laberintos creativos de otros, ya hubiera yo misma escrito mi novela  (para mis adentros por supuesto), pero no dejo de maravillarme. Año tras año hay más cosas nuevas y el asombro disminuye en proporción. Ahí estamos, abriendo la boca ante la nueva aplicación para el iPhone aunque sea una soberana estupidez. El asombro, caray, hace tanto que no lo siento desde las plantas de los pies como sacudida de vértigo.

Me fui de vacaciones y cargué el iPod, le puse los viejos clásicos y todo lo nuevo que había descargado. No tuve la motivación de escuchar nada, todo me sonaba igual, todo me sonaba a la cancioncita escrita con una guitarra acustica frente a la laptop, un juego de funciones más que un ejercicio de creación.

Lo admito, estoy cascarrabias, estoy abrumada por la cantidad y no por la calidad. Lo he dicho antes.

El proceso creativo que tanto me intriga se evade de mi entendimiento, sólo llega a mi cuando ya estoy de rodillas alucinando y haciéndome mi pregunta favorita “¿Cómo es posible?”.

Ayer fui a un evento de Pop Montreal, un “concierto” improvisado.  Lanzaron una convocatoria para que músicos de todos los estilos y habilidades enviaran un correo para inscribirse. Los primeros 36 los agrupaban aleatoriamente en bandas de  cuatro miembros y tenían un par de días para componer dos canciones. Ayer fue la presentación.

Hubo de todo, desde rock a la Sleater Kinney, hasta el soundtrack de una película de vampiros, voces que en momentos me recordaron a Frank Black o cancioncitas estilo Belle and Sebastian, toy-pop, en fin de todo.  Fue un evento divertido y supongo que la única lección que hay que rescatar es que la creatividad puede ser infintiamente divertida si uno no se lo toma en serio.

Lo malo es que yo no lo aprendo.

Pero entonces vuelve Dan Bejar o mejor conocido como Destroyer y libera Bay of Pigs y me envía de nuevo a la agonía de la búsqueda: ¿De donde viene ese espíritu y esa capacidad de creación? Es acaso la ley del 90/10? 90% trabajo 10% talento?

destroyer

No lo se, pero bien dicen en la reseña, la palabra “épico” es gratuita, como lo es la palabra “genio”, me niego a darle estos adjetivos a esta canción, es mucho más, es superior y me refiero a su alcance, a la velocidad que traspasó todas las canciones que he escuchado este año y las ha aniquilado. Esta canción me dice:

Your ears deserve much more, your lonely walks deserve better companionship than the endless dial and shuffle of songs that don’t permeate your spirit. You are right in preferring silence but you can break it for 14 minutes.

Si, estoy un poco loca, una canción me habla y yo le corro al teclado porque si mi emoción primera se desvanece, entonces estoy en problemas: me invade una terrible soledad.

Dan Bejar me ha sorprendido una y otra vez, por eso no abandona el iPod. Confieso que me he escrito sus frases en el cuerpo, confieso que he querido pintarlas en mi pared, confieso que he pasado más de 15 minutos en el Bejar-o-matic. Él está en una clase a parte, ha dejado atrás al movimiento indie-alternativo, se ha encerrado o más bien, los encerró  a todos y tiró la llave. Está tan libre en el mundo que se da el lujo de extenderse hasta donde le da la gana.

Hoy sólo escucho playlists cuidadosamene seleccionadas, ya no me dejo ir por un blog que cada cinco minutos escribe sobre otro grupillo semi-conocido y cuando veo el cartel de Osheaga y Pop Montreal, conozco solo a tres o cuatro cuando antes era tan geek que me emocionaba por cada nombre.

Fellow music lovers, aquí como en todas las áreas de la vida, es importante saber qué es lo que se quiere.

Escúchala aquí (con todo y letra).

Pocas veces se proclama

Posted 07/28/09 3:38 PM by automedusa
Categories: 57508

un grupo favorito.

Everything changes in an instant.

Posted 07/8/09 8:45 AM by automedusa
Categories: Automedusa Muses

La semana ante pasada estaba sentada en la librería y no había clientes. De hecho, el último cliente que había entrado había sido hacía como tres horas. Una persona podría pasarse la vida leyendo ahí, pero al mismo tiempo hay dos enormes distracciones: el teléfono e internet.

Normalmente mis tours del internet se limitan a mi google reader con mis blogs literarios y mis blogs favoritos de gente que no conozco. He eliminado muchas suscripciones, hay blogs que generan hasta 40 artículos por día y en tres días de no leerlos el Reader me dice que hay 120 non-read items. Sin quererlo, esta sentencia me estresa.

Me gusta leer The Guardian y en eso estaba cuando unas letras empezaron a parpadear justo debajo de la dos palabras “The Guardian”, eran unas letras rojas que decían Breaking News: Michael Jackson rushed to hospital due to cardiac arrest.

-Ajá! Se quiere escapar de hacer sus conciertos en Londres – fue mi primer pensamiento- Qué chafa y qué barato, pero era de esperarse.

Cómo no queriendo salté al New York Times y acababan de colocar la noticia. Todos decían “story developing”, brinqué a People.com (mi guilty pleasure) pero aún no había nada ahí. Volví a The New York times y al pie de la nota decía “Originally reported by tmz.com”.  Tmz para quienes nunca lo han visto puede resultar un lugar asqueroso. Es un sitio de chismes del espectáculo de lo más bajo y poco credible (o al menos eso pensaba) del mundo. Si aborresco a Perez Hilton este sitio me parecía aún más despreciable pero el morbo, lo confieso, y la desocupación rampante me hicieron visitar tmz.com justo, justo en el insante en que publicaban el encabezado: Michael Jackson R.I.P.

Recuerdo cuando murio la princesa Diana, en el 97. Recuerdo exactamente donde estaba, qué estaba haciendo y recuerdo la sensación de susto, como si el mundo hubiera cambiado de color.  Igualmente recuerdo las torres gemelas, la primera invasión de los Estados Unidos en Irak. Cosas así que desestabilizan porque en una situación normal, cada cosa tiene su lugar, y cada cosa debe amanecer en el mismo lugar. Si no sucede así nos invade el recordatorio que más tememos los seres humanos: nada es permantente.

Llevo como tres noches invadida de una extraña sensación. A mi nunca me gustó Michael Jackson, como me imagino que a la gran mayoría de la gente. El problema es que me se sus canciones, me se sus videos, me se su historia, me he reído de él, lo he despreciado, lo he ridiculizado y no le he dedicado ningun tiempo considerable y mucho menos he ido en busca de una canción, específicamente de MJ , para escucharla con verdadera intención.

Recientemente, sin embargo, busqué unos discos de Cyndi Lauper. Los escuché una vez, me dejé invadir por la nostalgia y acto seguido los borré. Pero ¿MJ?

Lo confuso es que en estos útlimos días, por razones que no me logro explicar, he aprendido más sobre él que en toda mi propia vida como consumista de la cultura pop y mientras leía noticias a diestra y siniestra, noticias desmesuradas, falsas, locas, verídicas, me ha invadido una tristeza tremenda: la colectividad puede construir y destruir a un ser humano como con una varita mágica. La cara de MJ en todas las revistas, en todos los sitios de internet no nos deja verlo como un ser humano; ni nos dejará

Qué pinche vida le tocó vivir…

En estas  noches pienso en sus tres hijos, los tres fantasmitas, de quienes nos reíamos cuando los fotografíaban con su papá, con máscaras, velos y demás. “Pobres” decíamos, van a crecer trastornados. Ahora, incluso antes del servicio fúnebre desmesurado y antes de que la niña hablara al micrófono, he pensado en ellos, no por empatía, ni porque me importen gran cosa, sino porque es como ver a cualquier persona estar en peligro de ser devorado por un monstruo o un tiburón, mirarlo desde lejos y no querer ver, pero sin mucha alternativa.

A veces, cuando veo en la calle a alguna persona con una discapacidad, especialmente una discapacidad grave, en compañía de sus padres o sus familiares, soy testigo del amor, de la protección, del cuidado que reciben, pero apenas dos pasos adelante, me pregunto ¿qué pasará cuando sus padres mueran?” “¿Quién les dará esa protección y ese amor?”.  Algo así siento por los chiquillos de MJ. Una inquietud lejana.

Hoy en La Presse decían muy ciertamente que “parece que MJ hubiera abandonado a sus hijos en un escenario para ser devorados por los medios”. Pues así lo hizo, ahí quedaron a merced de millones de ojos y millones de cámaras, sin máscaras y sin velos.

Por lo pronto, quiero dejar de ver la cara de ese pobre hombre por todas partes, quiero dejar de escuchar “Billie Jean” en cada tienda, quiero imaginarme que fue un sueño extraño y que todo está correcto y en su lugar.

Artistas como MJ son similares a un objeto decorativo en una casa, tal vez lleve ahí años y años y no haya intención ni de quitarlo ni de desempolvarlo siquiera, pero si un día desaparece, si un día se desplaza de un punto a otro la armonía se rompe y a veces, si ese objeto decorativo tenía una energía feng-shuiesca, ese movimiento quita el sueño.

RIP

If it’s already been done, undo it.

Posted 07/1/09 7:52 PM by automedusa
Categories: Automedusa Muses

Visité un blog hace poco, uno que hablaba de música y reseñaba bandas indie. Hacía muchisimo tiempo que no lo leía y hoy que piqué en el link descubrí que el chavo decidió transformar su blog en un blog personal, de viajes, donde pone fotos y narra todas sus peripecias en lugares como China, Indonesia, etc.

Me puse a pensar que las transiciones bloguísticas a veces son buenas, a veces son fatales, a veces es como si una autoridad de la cultura pop decidiera de pronto dedicarse a los infomerciales, por ejemplo, Noel Ghallager o M.I.A. se pusieran a vender aparatos de ejercicio.

Por eso reflexiono tanto sobre qué hacer con este blog que tiene ya 6 años de vida.

Ya no escucho música como antes. Antes pasaba horas y horas leyendo los MP3 blogs, navegando MySpace y tratando de ser la primera en reseñar discos alucinantes. Hacía podcasts y me sentía orgullosísima de mis playlists. Este blog es testigo de todo esto. Pero ya no lo hago. Cada año hay menos discos que me “encantan”, la velocidad a la que salen nuevos grupos y nuevos grupos se vuelven the next big (15 minute) thing es demasiada y la calidad no va a la par.

Mi iPod está un poco estático. El mes de mayo por ejemplo pasé una buena parte escuchando por millonésima vez a Kate Bush, sorprendiéndome de nuevo con cada canción premonitoria, con sus letras, con su alucinante creatividad. Es como volver a un museo y sentarte por enesima vez frente a la misma pintura que cambió tu forma de ver el color.

El último disco que he escuchado non-stop es The Gossip. Music for men. El post que estaba destinado a este disco empezaba algo así como “Todo el mundo cree haber descubierto a The Gossip ayer, pero The Gossip ha existido durante 10 años…” bla bla bla..

Cual será el común denominador entre Kate Bush y Beth Ditto? Por qué he dejado de forzarme a buscar debajo de la tierra y en los tuneles del mundo indie?

Porque el indie is  passé.

Por que ahora busco una forma de creatividad superior, esa que se obtiene cuando haces lo que tienes que hacer y desvías las miradas por las tangentes que nadie quiere seguir.

Kate Bush canta de una forma que puede irritar, sus experimentaciones fascinantes a la base son comprensibles por muy poca gente. Hoy no le dedicamos el tiempo ni la energía, hoy existe Tori Amos.

Entonces, si ya no dedico mi vida a descubrir lo nuevo, lo más cool, ¿sobre que escribir?

Este blog ha mutado de ser un blog personal a un blog enteramente de música. ¿Podría volver a mutar? Sería válido?

¿Dónde más escribir lo que he estado desperdigando en cuadernitos, post its y grabadoras digitales? ¿Tendré la disciplina?

Todo eso tiene valor para mi y nadie más.

Lo que es cierto es que me gusta escribir, me gusta organizar mi pensamiento en el teclado y en la pantalla. Me gusta borrar y re-escribir.  Registrar y referenciar. En pocas palabras: Archivar.

Let’s see.