What might have been lost

2008 July 24
by automedusa

Cuando comenzamos a cantar “what might have been lost” con Justin de Bon Iver me di cuenta que la última vez que canté en un concierto fue posiblemente The Cure en el D.F.
Canté las canciones que me sabía, no por darle gusto a Robert sino por demostrarme que estaba disfrutando el concierto.

Bon Iver tocó en el cabaret Juste pour rire en Montréa, el 23 de julio del 2008. Yo había tenido días muy ajetreados. El boleto lo tenía desde hacía dos meses y cuando llegó el día, mi cansancio y el tiempo se habían comido mis ganas de ir. Me obligué, pues nada me molesta más que alguien que cancela en el último momento, así que después de mi trabajo, merodee por St. Laurent, me comí una rebanada de pizza, me fui a hojear revistas y a esperar a mi amiga.

El disco “For Emma, Forever ago” es uno de esos albums que llegan cuando hay sequía musical e inmediatamente tus oidos se abren sedientos. Canta con el alto registro que me hacía dudar que pudiera alcanzar sus propias notas en vivo. Según las leyendas dicen que lo escribió en tres meses mientras se retiró a vivir sencillamente en una cabaña. Allá, lejos, mientras cortaba madera y trabajaba en la tierra cerca de su cabaña, se puso a escribir esta serie de canciones. Si este disco es producto del aislamiento voluntario, toda esa gente que sobre-produce su musica debería rentarse una cabaña, en solitario y volcarse en una introspección sin censuras y volver a lo esencial.

Este es un disco que no tiene nada en demasía y en concierto pareciera lo contrario. Es magnífico.

Comenzó con mi cancion favorita del disco: Lump Sum, esta canción la escuché por primera vez y no se me salió de la cabeza en varias semanas. Cantó todas las canciones del disco y cada una se escuchaba excelente. Su grupo tiene un carisma propio y pese a muchas fallas técnicas casi al final del set, los músicos se mantuvieron ocupados con sus instrumentos. Hubo un par de canciones nuevas y entre canciones Justin bromeó y platicó un poco.

Estos son los conciertos íntimos, el lugar era diminuto, estaba a tres metros del escenario. Desafortunadamente hay muchos gigantones en Montréal y el grupo estaba sentado, así que solo vi los copetes. El público estuvo genial. Es de los pocos conciertos en que no estoy luchando por ignorar la platicadera del vecino, todo mundo estaba atento, escuchando. Fue en la canción Wolves (Act I & II) donde nos dijo que cantaramos. Empezamos con un susurro “what might have been lost” y fue montando hasta alcanzar el climax donde la guitarra y su distorsión, la voz de Justin y nuestra melodía marcó la escena como una fotografía en mi mente. Las lagrimas se me quedaron atoradas.

Terminaron con una versión acustica de una cantante, que según dice Justin, es completamente desconocida, la canción la cantaron sin microfonos y fue el final perfecto para esa noche que no me esperaba, que pensaba que sería larga, dolorosa y que estaría pensando en irme a dormir cada segundo.

Estoy feliz de haber ido, estoy feliz de pasearme en la calle con mis audifonos y este magnifico disco que me recuerda que aún cuando estoy alejada de todo esto que en otra época me daba vida, de vez en cuando tengo permiso para regresar y es como si fuera el alimento que olvidamos que nos hacía tanto bien.

3 Responses leave one →
  1. 2008 July 25
    ivan permalink

    espero sinceramente que cuando dices “en otra época me daba vida” te refieras a que ya tienes otra fuente de inspiración vital :)

  2. 2008 July 29
    automedusa permalink

    absolutamente!

  3. 2009 April 29

    Bon Iver es uno de mis grupos favoritos tanto como Fleet Foxes y Velvet Cotorro.
    Me encantaría estar en un recital de Bon Iver.

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