Break chains… Make change…

bft

Lavaba el baño, me arme con mis guantes de latex, ajax, windex y toallas de papel. Me puse los audifonos Hi-Fi de mi marido, me ajusté el iPod en el bolsillo y le subí el volúmen.

Es un poco inusual que escuche música en esas condiciones, pero es lunes y era el medio día, no trabajo y por lo que había escuchado el día anterior en el MySpace, estaba lista para dedicarle atención absoluta. Soy incapaz de escuchar música sentada.  Escucho en movimiento, jamás paralizada.

Soy bastante fan del HipHop, he escuchado a los exponentes más Pimpinescos hasta los más osados, esos a quienes el color de piel les obstaculiza el respeto como Mike Skinner o incluso los  Beastie Boys.

Bike for three se coló en mis audifonos en uno de los episodios menos glamorosos de mi día, arrodillada sobre la tina, fue cuando inicio la canción “All there is to say about love”. La fuerza de la emoción me hizo determe, y como en efecto especial podía ver la blancura del baño embargarlo todo.  Bien dicen que cosas buenas le llegan a quien espera. He esperado años para volver a sentir esas ganas de correr calle abajo y decirle a cuanto extraño encuentre que tiene que escuchar esto, que sale del ombligo, que sale de una profundidad que cada vez es más evasiva en el mundo musical.

¿Y por qué?

Everybody tries too hard, el mundo de la música está dividido entre los que dejan que las máquinas produzcan la música y ellos solo portan audifonos de DJ y los que quieren retroceder a las épocas del Banjo. Corren demasiado aprisa con sus productos finales, los suben a internet propulsados por la necesidad de aprobación y comentario. La sensibilidad y la emoción están abandonadas en un viejo rincón del tiempo y de la historia. ¿Quién se toma un rato para hacer su arte por el gusto?

Poca gente, casi nadie, ni yo.

¿Quién se abandona a la escritura y a la producción de algo con la paciencia suficiente, quién se sienta en flor de loto durante horas sin la intención de la iluminación?

There’s a baby girl on the way. Blow your horn.
Know your warning. And last night becomes tomorrow morning.
She’ll know everything there is to know at first.
And that’s why she’ll cry sometimes and show it hurts.
The pain is far away and finally it’ll worsen.
Then big, round tummy becomes tiny, little person.
Straight lines and sharp edges. Adequate. Suitable.
What’ll go through her mind when she sees something beautiful?
What will her favourite music be? Displays of words,
Marvelling in front of mirrors and ways of birds.

-de la canción Can Feel Love (anymore)

Quien es capaz de enunciar sus preocupaciones sin miedo y sin pena, quien observa así y luego lo interpreta crea

A R T E.

Estoy pasmada, como hace años, años, casí décadas no había estado. La historia de este proyecto es igualmente alucinante, demuestra el deseo y la necesidad de hacer esto.  En breve, él es Richard Terfry (Buck 65) artista de hiphop canadiense y ella es Joëlle Phuong Minh Lê, artista electrónica Belga. Colaboran a larga distancia y nunca se han visto. Han escrito una canción que se llama “Let’s never meet”. Me hace pensar un poco en mi amiga P.

Todo esto me ha sacado de mi cotidiano, de esta actividad mundana de lavar el baño, me levanté y me miré en el espejo y sonreí, con ganas, sonreí.

La música en el fondo, producida por Joëlle es aprisionante, como una película de ciencia ficción cuya trama está hecha de una rara dulzura. En estas canciones hay demasiada emoción, demasiada pasión, de intensos arrebatos. Hasta la más simple de las observaciones adquiere una gravedad última.

Then again, maybe we should never meet – it’s for the best.
Let’s never meet and regret a past endeavour.
What we have is rare indeed and guaranteed to last forever.
We’ll always wonder but the truth is irrefutable.
The way it is now is so painful and beautiful…

-de la canción “Let’s never meet”

Estoy en un estado delicioso, el estado que siempre temía y despreciaba: la soledad del descubrimiento. Soy incapaz de explicarlo verbalmente, sólo puedo salir, ir a caminar al parque y abandonarme a estas palabras, a esta música que está claro, no llegará muy lejos. No creo que hagan giras mundiales, ni creo que produzcan tres discos en tres años. Me quedo en el hoy.

Terminé de lavar el baño mientras todo lo que quería escribir pasaba frente a mis ojos a velocidades inatrapables.

Que bueno que aún tengo el blog.

Bike for three MySpace

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