Sobre Automedusa…

automedusa

Automedusa Maravilla comenzó en diciembre del 2001, en México; originalmente era un blog personal.

El nombre de Automedusa viene de mitología griega. Es una princesa.

Este blog es una forma de dejar salir la emoción que algunas canciones o albúmes me han producido a lo largo de mi vida. He sido coleccionista obsesiva de música, dese la época pre-internauta, los mix tapes iban y venían por correo normal, llegaban desde Australia, Inglaterra, Estados Unidos, Canadá, llegaban en lindos paquetes protegidos con burbujas, sobres coloreados con plumón, collages y los casettes venían acompañados de calcomanías, posters, artículos de revistas y tanta cosa linda que definitivamente ahora es sustituido por esa solitaria actividad de la descarga en masa de sitios como soulseek, mp3 blogs y los torrents.

Hoy blogueo desde Montréal, la geografía no ha cambiado mi adicción, la ha empeorado, pero también hoy blogueo desde otra perspectiva: la apreciación en su sentido más natural. Hastiada de buscar el next big thing, cansada del hype y de la cantidad obscena de mp3 blogs, de la falta de tiempo para infiltrarme en los misteriosos laberintos del MySpace, me quedo con aquello que llega a mi por accidente y no dejo pasar nada.

A veces doy vuelta atrás, pero no muy seguido, traigo un equipaje pesado de influencias, cariños, nostalgias y memorias que se pegan a las canciones como pelusa y que es dificil quitarla, entonces de vez en cuando se asoma algo de aquellas épocas, es decir cualquiera que no sea de los dos años anteriores al presente, tal es mi exigencia que el 2007 ya pertence a aquellas épocas y The Decemberists son historia si no sacan un disco respetable este año. Por otro lado, Pixies es una constante y Kate Bush es permanente. Aún lamento las muertes y de vez en cuando me paseo por la biblioteca y miro el libro negro, pero si hay una cruz en el suelo que me indica mi lugar en el tiempo, es el presente el que me incumbe.

Hago podcasts, no tan seguido pero de vez en cuando y me sorprende cada vez que los escucho porque por alguna razón tienen una lógica en sus secuencias que logran el efecto deseado.

El iPod es mejor escucharlo en shuffle.

Automedusa está en podcast y no tengo un día para publicarlo pero cuando lo hago lo hago con mucho amor . Suscribete aquí.

y me encuentras en gmail.com como automedusa.

5 Comments on “Sobre Automedusa…”

  1. Maria Says:

    Hola… ¿te pasas por mi sitio y ves mis últimos encaprichamientos musicales?
    Llegué a tí gracias a Roger Quigley.

    Un beso.

  2. carlos Says:

    automedusaaa… no se como, de un disco muy bueno que me pasó una amiga,,,, hay dos canciones que dicen, automedusa,,,indi etc etc,,,, y por eso llegué aquí,,, una selección genial de música,,, y pues veo que tienes exelente gusto en cine etc,,, quiero profundizar más en estos grupos que tanto te gustan… y, gracias por hacer espacios así.
    atte.-Carlos, méxico, sagitario.

  3. Rafael Says:

    soy tus fans.

    rafael, mexico.

  4. Nando Says:

    Te conocí en años anteriores al 2007. Pero como tú dices, eso ya es historia. Primeros los ojos y después los oídos, así llegaron a mí tus vivencias y selecciones musicales, con la melancolía e iracundia por delante.
    En quellos días escribías algo así: “Si algun día vuelvo sobre estas palabras y sobre este año, trágico como termina quiero recordar que valió la pena estar aquí por esto: La música. Automedusa Maravilla no la escucha como la mayoría, el ritual es muy sencillo pero al mismo tiempo demasiado complejo como para entenderlo”.
    Yo no pretendo entenderte ni congraciarme contigo mediante estas líneas. Sólo decirte, que cuando ya no son posibles los héroes solidarios, llega el turno de los héroes solitarios. Eres como un peón de ajedrez olvidado en un rincón del tablero que mira y ve al rey corrupto, a la reina hecha en una zorra, al caballo de papel y la torre inmóvil. Pero el peón está allí de pie, en su frágil casilla. Y esa casilla se convierte en una razón para luchar, en una trinchera para resistir y abrigarse del frío que hace afuera. Esta es mi casilla, aquí estoy, aquí lucho. Aquí muero.
    Eso hizo Automedusa, desde su casilla iluminó mi mundo musical.
    Gracias.
    Good vibrations!


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